quienes somos

horarios

horarios

sábado, 28 de octubre de 2017

INVITANDO A LO QUE NOS ASUSTA. REFLEXIONES SOBRE HALLOWEEN.

Traducción libre de un artículo aparecido en "Lion's Roar"


En la imagen, una extrardinaria imagen de Ananda dispensando a un gaki la enseñanza del dharma para su liberación


Si lo pensamos Halloween puede resultar extrañamente budista. Como vimos en el número anterior , la práctica budista puede ayudarnos a acercarnos a nuestros temores. En Halloween en realidad invitamos a criaturas terroríficas a nuestra casa, y les ofrecemos regalos y golosinas.
La gente del Dharma Rain Zen Center notaron esto mismo cuando empezaron a celebrar anualmente su Festiva de Segaki. Adaptado de una ceremonia budista china tradicional, en el Segaki de Dharma aAin,, celebrado justo antes de Halloween, los niños ofrecen golosinas a los "espiritus famelicos" para ayudarlos a liberarse .  En el mismo generoso, (y divertido) espíritu,  esta comucación os invita a dar la bienvenida a  lo que tememos.
Segaki significa: alimentar a los espíritus hambrientos, y es uno de los mas importantes fecha del calendario del Dharma Rain. La celebración se utiliza al mismo tiempo para recordad a los amigos fallecidos y  familia y para acoger a estos espíritus famélicos
En el budismo, los espíritus famélicos (gaki) son representados con unos enormes vientres y finos cuellos por los que no pueden tragar nada. Se consideran una metáfora de nuestros estados de mente ansiosos,  con los que estamos tan familiarizados . En un nivel espiritual, los gaki  representan a las personas que buscan desesperadamente alcanzar la verdad pero que no aceptan la enseñanza.
Según la leyenda china, Moggallana descendió al infierno para rescatar a su madre, y cuando rompió las cerraduras del infierno todos los espíritus escaparon al reino de los humanos. Durante el séptimo  mes, el mes de los espíritus  en China, , se dice que los gaki  son liberados del infierno  y entonces son numerosas las celebraciones para ofrecer respetos a los seres fallecidos, mediante ofrendas de comida y espectáculos. A través de las ofrendas de comida se supone que los gaki  se alivian de sus sufrimientos.

Al final de un retiro en esta fecha, en el que las estatuas de Buda son cubiertas para no espantar a los fantasmas, hay una ceremonia a la que están invitados los niños de la comunidad.   Se les pide que lleven al altar sus golosinas favoritas, y allí todos esperan la aparición de los gaki, unos personajes disfrazados con sabanas hacen de fantasmas , y  puesto que los gakis desconocen cómo comportarse en el zendo, son ruidosos, no se quitan los zapatos, no hacen gassho, ... son los niños quienes con toda delicadeza les enseñan  las reglas y como compartir las ofrendas de Segaki. Finalmente niños y gakis comparten la comida y a ellos se les une el resto de los participantes en el retiro.

Finalmente, se enciende una hoguera para una última ceremonia, en la que los participantes escriben en papel el nombre de sus queridos difuntos, o el de problemas que quieren ver desaparecer, y los arrojan al fuego.